Turquía, día 3

Hoy realizamos la excursión por el Museo al aire libre de Göreme, un complejo monástico compuesto por multitud de monasterios colocados lado a lado, cada uno con su propia iglesia, con impresionantes frescos, algunos aún conservan su pintura original, otros restaurados.

Estancias en Göreme

La primera iglesia que visitamos en la Iglesia de la Manzana (Elmali), emblemático edificio por sus colores vivos, con cuatro columnas, nueve cúpulas y tres ábsides, es del tipo cruciforme cerrado. Tiene hermosos frescos que datan de los siglos XI y XII, que narran escenas de la vida de Cristo, la Hospitalidad de Abraham y tres jóvenes hebreos. El edificio debe su nombre al huerto de manzana que estaba en la entrada principal.

A continuación, visitamos la Iglesia de Santa Barbara, que se remonta a la segunda mitad del siglo XI, cuenta con una planta cruciforme, con dos columnas. El norte, sur y oeste que son los brazos de cruz son bóveda de cañón, y la cúpula lo forman el centro, el brazo del este y las esquinas. Hay un ábside principal central y dos ábsides laterales. Las paredes y la cúpula están decoradas con una variedad de motivos como patrones geométricos, animales mitológicos y símbolos militares. Algunos motivos fueron pintados en rojo directamente sobre la roca, como por ejemplo, puede observarse diversos símbolos que significan el triunfo del bien sobre el demonio, representado en forma de insecto. Otras escenas que aparecen en el ábside principal son Cristo Pantocrátor, en el brazo norte se encuentran San Jorge y el dragón y San Teodoro, y en el brazo oeste Santa Bárbara.

Cocinas en Göreme

La Iglesia Serpiente (Yilanli) es de planta lineal, contando con dos cámaras. La parte delantera es de bóveda de cañón, mientras que la trasera tiene un techo plano. Los ornamentos de color rojo ocre imitan una trenza labrada en piedra. Los frescos datan del siglo XI. Frente a la entrada, hay una imagen de Cristo con un libro en la mano, y a su izquierda, a ambos lados de la cruz, está el emperador Constantino junto a Helena. También está pintada la matanza de la serpiente por San Jorge y San Teodoro. En la pared opuesta, se puede ver a Onophrios con un retoño delante de él, también al apóstol Tomás, fundador de la construcción y a San Basileios sosteniendo un libro en una mano y santificándolo con la otra.

Otra de las iglesias a la que decidimos entrar, aunque hay que pagar una entrada extra de 8LT, fue La Iglesia Oscura (Karanlik Kilise). Se llama así porque entra muy poca luz en ella, y por esta razón los colores siguen estando muy brillantes. En el sur del atrio hay tres tumbas, dos de las cuales son grandes y otra pequeña. Data de finales del siglo XII. Algunas de las escenas en las paredes son Deesis, la Anunciación, el viaje a Belén, el Nacimiento, el Bautismo, la resurrección de Lázaro, la Transfiguración, la Entrada en Jerusalén, la Última Cena, la Traición de Judas, la Crucifixión y la Anastasis.

La penúltima iglesia que visitamos fue la de La Sandalia (Carikli), en ella se representan doce escenas de la vida de Jesús de finales del siglo XII y principios del XIII. Las huellas en la escena de la Ascensión dan el nombre a esta iglesia, que significa “con sandalias”

En otras de las estancias pudimos ver refectorios que conservan una mesa alargada de piedra junto con bancos a cada lado, cocinas y despensas, que muestran la vida de los cristianos en aquella época.

Refrectorio

Nos quedaba poco tiempo, así que nos dirigimos hacia la Iglesia Buckle (Tokali) que se encuentra a unos 50m. por debajo del museo, y se puede visitar con la misma entrada que se ha utilizado para el museo. Esta iglesia está siendo restaurada y pudimos observar al equipo de restauración trabajando en ella. En la sección antigua de la Iglesia, los frescos datan de principios de siglo X, pintados en las bandas de color rojo intenso y verde, y representan escenas de la Biblia, el añil domina los frescos de la cámara principal. Entre las iglesias rupestres de Capadocia, Tokali tiene las mejores pinturas que narran la vida de Cristo con todos los detalles.

De aquí, nos llevaron a una fábrica de alfombras en Avanos, con una interesante explicación acerca de su elaboración artesanal, de la técnica del doble nudo (o nudo gordiano) y la obtención del hilo de seda. Aquí, con espectáculo incluido, donde extendían una alfombra sobre otra, a un ritmo vertiginoso y muy acompasado, nos hicimos con un par de kilims.

Hambrientos nos fuimos a comer a un restaurante en Ortahisar. Después, a relajarnos disfrutando de las vistas desde un mirador. Antes de acudir a la última parada de la tarde, disfrutamos entre risas y música machacona, de un pase de modelos en una peletería. Desde luego, el mejor momento fue cuando tuvieron que desfilar Itxaso y Raúl, eso sí que es hacer un pase-pose, como es debido.

El viaje continuó visitando el kervansaray Saruhan, palacios de caravanas, a 5km. de Avanos. Lugar al que acudiremos por la noche para ver la danza de los derviches, ritual religioso que comienza inclinándose entre ellos para reconocer sus respectivas almas, a continuación, se desprenden del manto negro que llevan (símbolo de lo material) y reciben la bendición de sus mayores. Luego, primero con las manos apretadas, comienzan a dar vueltas sobre su pie izquierdo haciendo girar sus túnicas blancas. Poco a poco, van extendiendo los brazos, la mano derecha hacia el cielo para recibir la bendición de Dios y la izquierda hacia la Tierra para repartirla por la humanidad. Los giros, cada vez más intensos, les hacen entrar en un estado de trance desde el que sienten la liberación de su cuerpo y la sensación de unidad con el Universo.

Saruhan

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